Disonancia

Por el gusto de hacer, ver y sentir diferente

Más allá de lo cotidiano

“Las Masas humanas más peligrosas,

Son aquellas en cuyas venas ha sido

Inyectado el veneno del miedo…

El miedo al cambio”

Octavio Paz

Por mucho tiempo y con singular particularidad pensé que podría hablar de cualquier tema, que el mundo estaba atiborrado de problemas, y que no me sería difícil escoger de entre la gama, cualquier situación, pues existe hoy en día temas como guerras, desastres naturales, calentamiento global, o en casos más amables, conciertos de bandas pop, espectáculos y tecnología.

Después de sentirme tan seguro, me senté, tome un diario de circulación local, me puse a leer intentando sacar una reflexión de cualquier nota y como dice el dicho, “me cargó el payaso” y así de feo como se escucha, se siente, pues no supe y no pude expresar por escrito, ni con palabras nada, había perdido mi habilidad para decir lo que sentía al leer mi entorno.

Por semanas enteras intenté asombrarme al sentarme frente a la televisión, sintonicé canales de noticias de diferentes partes por mi sistema de televisión de paga y solo encontraba la misma noticia de la trágica muerte de Jenni Rivera (hecho que sí me impresionó, pues era fan, pero yo no podía escribir de eso, la información ya estaba más que expuesta).

Después intenté ver documentales de animales a ver si encontraba alguno extraordinario y fuera de serie, tal vez un eslabón perdido como los ornitorrincos y no, solo pasaron osos, tiburones, jirafas e insectos, tampoco me sentí atraído pues por mi mente paso otra vez la idea de que son temas que la gente ya conoce, o en caso contrario no me pondrían atención, pues de que sirve conocer especies.

Total, ¡Me arte de la televisión!,  y me fui al radio aun sabiendo que sólo encontraría locutores anunciando canciones como el gangman style, súper éxito de finales del 2012, la cual no demerito, pero… la pasan a cada rato, descubrí un canal de ópera y no me sentí lo suficientemente preparado y encontré un toque de frustración en mí, y estuve a punto de sucumbir a mi búsqueda y rendirme.

Pero de pronto, como en la rosa de Guadalupe, sentí el viento sobre mi rostro, que por cierto, estuve esperando la rosa blanca hermosa todo el tiempo y jamás llegó, pero bueno, el punto es que un poco de esperanza llego a mí tan ruin desespero y me aventó al internet una vez más, y ¿Qué crees?, que tampoco me sentí motivado a extraer contenidos pues recurrí a las típicas redes sociales.

Ya saben, fotos chistosas, perros muy flacos, mujeres secuestradas, bebecitos inflados, y tragedia, tras tragedia. En una escapadita al centro histórico con el motivo de perseguir una espumosa cebadína y parando oreja, fue que pude encontrar la respuesta a mi incógnita y la paz que requería mi desbalagada y demasiado poco inspirada mentecilla.

A pesar de la distracción que mi salida representó y la tranquilidad de saber lo que en ese momento escribiría, la espina que pretendía saliera se clavó más en mi corazón, muchos de los argumentos que pude percibir con mi tan agudizado sentido auditivo reflejaban preocupación. Que si a Jenni la mató el narco, que si no hay trabajo, asesinatos, la alcaldesa, el nuevo partido, el presidente y más.

Estamos tan inmersos en la cotidianidad de nuestro entorno, acostumbrados a recibir información de todas partes, los medios de comunicación se muestran implacables a la hora de mostrar las aristas del prisma, no importa que tan manchada de sangre sea la nota, los medios están obligados a mostrar la parcialidad de la verdad.

Una de las impresiones es que muchas de las veces preferimos quedarnos con la parcialidad de la parcialidad, el no indagar en más opciones informativas, no hacer un análisis comparativo, y mucho menos desgarrar la información es lo que nos mantiene vendados los ojos y atadas las extremidades. ¿Será que la información que se recibe día a día es tan dura, que preferimos no leer otro poco, por no encontrarnos con cosas mucho peores?

Seguramente sería muy benéfico que a partir de nuestro eje, cada uno de nosotros intentemos cambiar la estructura que nos mantiene de pie. El transformar algo, es casi siempre un reto importante, pues no se sabe, si el tiempo ni el esfuerzo que se requiere, o si le encomienda será exitosa, pero nada se comprueba si no se intenta.

Dos puntos importantes para aterrizar esta reflexión pensada para este tema de evolución.

Uno.-  Si se está muy inmerso en una esfera que parece no tener otros panoramas, como cuando no encontraba qué cosa era lo que yo debía de comunicar, y pensaba que ya todo estaba dicho, en necesario tomarse el tiempo necesario, dejar que nuestra mente oxigene lo necesario para dejar que las ideas florezcan, tal vez lo que cada quien necesita comunicar no es la forma en que acontece el mundo, si no el acontecer propio, una experiencia, un logro una meta sea útil, que alguien más lo sepa. No siempre es bueno repetir como loros lo que se cree que se escuchó y mucho menos si son cosas negativas, al final del día los mismos diarios están  para informar de esos asuntos a los demás. El procurar siempre saber más allá de lo cotidiano, no todo en la vida es dinero, narcotráfico, robos y redes sociales, existe una infinidad de recursos que nos expanden la visión de nosotros mismos hacia los demás y que quien quita nos den buenas ideas para solucionar tanta problemática tan pesada que hay en estos momentos, existe el arte, juegos, libros de amor, de superación, demos la oportunidad a nuestro cerebro de captar cosas bonitas y diferentes a lo que el día a día nos da.

Dos.- Cambiemos la forma de buscar información, no busque la nota más roja que vea por la calle en el puesto de la esquina, ni en las tiendas, tampoco acuda a internet a buscar fotos de personas mutiladas ni accidentadas, que propician el morbo y la intranquilidad de nuestro sistema nervioso, existen tantos medios y tantos recursos que nos pueden enriquecer día con día, el aprender algo nuevo, el descargar un libro, acudir a medios de información que te brinden seriedad en cada uno de sus artículos notas o investigaciones.

Es tiempo de cambiar, de evolucionar, de pensar diferente, tenemos como derecho recibir cosas amables, de interés, que nos vuelva mejores y no unos locos con traumas, saquemos de este nuevo periodo una nueva forma de estilos de vida. No le teman a los cambios que esto pueda acarrearles pues seguramente esto les traerá buenos resultados. Vivan mejor, sean felices y a evolucionar se ha dicho.

Texto: Víctor Reyes

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2 comentarios el “Más allá de lo cotidiano

  1. monxe
    enero 27, 2013

    me arte de la television!

    me harte de la televisión!

  2. monxe
    enero 27, 2013

    victor, muy bueno!

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Esta entrada fue publicada en enero 25, 2013 por en Artículos, Evolución y etiquetada con , , , , , , , , , , .
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