Disonancia

Por el gusto de hacer, ver y sentir diferente

Se alimenta de ignorancia y pasividad

El poder político. Al empezar a escribir en esta pantalla, en una hoja en blanco, rondaba en mi mente este tema de agosto, me puse a recordar comentarios, libros y ensayos, me puse a googlear para encontrar ideas para expresar adecuadamente este tema, que francamente ¡en la vida me interesó la política!, se me hacía tan aburrida hasta que la entendí, hasta que me hicieron ver que eso dominaba nuestro futuro, que efectivamente ellos tenían todo el poder, cuando supe esto y crédulamente comprendí que había una “Democracia” donde el pueblo decidía me empecé a interesar más, recordé entonces como es que vine a decepcionarme totalmente y una vez más de este hermoso país donde vivimos, este país con mucha Historia que le interesa más a los extranjeros que al pueblo mismo, este país de ovejas, no sé, el tema me empezó a rondar en la cabeza, y me dio tanto coraje recordar como las fallas en los conteos se han presentado en  más de una ocasión, el como nadie nota que el procedimiento es el mismo sólo cambiando al personaje, como nadie se da cuenta de lo mucho que nos quitan para no hacer nada.

Y yo me incluyo, porque aun con mis ganas me puede el desánimo de que nunca pasa nada, de que alguna protesta inteligente va a reunir a tantos ciudadanos que se hará común y perderá el sentido de su naturaleza y de nuevo no servirá para nada.

Sí el poder político es una línea de sedal que mueve a toda la república, que hace y deshace, y lo peor nosotros no nos oponemos nunca.

Nos pueden quitar dinero que nosotros trabajamos, nos pueden quitar el suelo donde pisamos, es más hasta nos pueden quitar el conocimiento mismo y sustituirlo con almuerzos de Sabritas y Coca-Cola y nosotros felices. Es tan triste.

Terminé pensando que hablar de poder político sólo es… redundar en las injusticias que día a día vivimos, desde despertar e ir a trabajar puntualmente para que en tu quincena te quiten dinero para dárselos a un montón de programas extraños, o si eres estudiante que te ofrezcan una educación mediocre, en donde ya ni siquiera te explican por qué la variación de Castas, donde ya ni siquiera te hablan de la realidad, donde ya no se lee, ni los maestros ni los niños, una educación mediocre que se vuelve cada vez más lucrativa dejando la lucha por dicha educación en el pasado, y ¿nadie se da cuenta?, ¿ los padres deberían exigir?, ¡pero claro! no tienen tiempo y además ellos están a favor de sus hijos par no traumarlos como a ellos los traumaron sus maestros,  y claro subir en general todo menos los salarios, es algo bien padre del poder político, en esta novela que es México.

Así es queridos lectores que al pensar en este tema preferí solo abordarlo superficialmente, sin meterme bien  a lo que pienso y sólo dejándoles algunos ejemplos que día a día me molestan y siempre pienso en lo que habrá detrás de cada acción y encuentro al poder político y lo repudió cada vez más.

Sólo recordemos que se supone que el poder radica en el pueblo, que todo es un efecto mariposa, y que sí se puede salir del sistema, y sobrevivir, pero hay que tener bien claro lo que se puede lograr, que la base de alguna creación es la información, que existen muchísimos baches en una constitución ya caduca hace muchos años y que se niegan a reformar o la reforman a escondidas y mal.

Lean, abran los ojos, y dense cuenta que el poder político, no es más que la conjunción de la ignorancia y pasividad de un pueblo que fue educado para la sumisión.

Texto: Shorat

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el agosto 9, 2013 por en Artículos, Poder Político.
A %d blogueros les gusta esto: